Un taller que escucha antes de intervenir.
En Windora creemos que reparar un reloj empieza por entender su historia. Por eso nos tomamos el tiempo de conocer la pieza y a quien la trae.
← Volver al inicioComenzó con un reloj de bolsillo que nadie quería tocar
Windora nació en Tucumán de la mano de Marcos Alderete, un relojero que aprendió el oficio de su padre en un taller pequeño de barrio. Durante años trabajó en repuestos y ajustes cotidianos, hasta que una pieza particular — un reloj de bolsillo dorado con grabado familiar, traído por una clienta que llevaba quince años sin encontrar quién lo atendiera — le hizo ver que faltaba un espacio donde las piezas con historia recibieran el mismo cuidado que los relojes nuevos.
Desde entonces, Windora creció sin apuros. No buscamos volumen; buscamos hacer bien lo que nos traen. Cada pieza que entra al taller se evalúa primero, se explica lo que se encontró, y se avanza solo con el acuerdo del dueño.
Hoy atendemos desde el ajuste más sencillo hasta la restauración lenta de piezas heredadas, siempre con el mismo criterio: honestidad sobre el estado de la pieza, plazos reales y trabajo sin atajos.
Lo que nos guía
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Honestidad en el diagnóstico.
Nunca avanzamos sin decirte qué encontramos.
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Plazos sin presión.
Los tiempos se acuerdan y se respetan.
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Cuidado con la pieza.
Cada reloj tiene su particularidad y su historia.
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Comunicación durante el proceso.
Informamos en cada paso que lo requiere.
Quiénes trabajan en Windora
Marcos Alderete
Relojero — Fundador
Formado en el oficio desde los veinte años, Marcos se especializa en movimientos mecánicos y automáticos, con particular interés en piezas de época que requieren paciencia y precisión.
Luciana Vargas
Asistente de taller
Luciana se ocupa de la recepción de piezas, el seguimiento de los trabajos en curso y la comunicación con los clientes. Conoce el estado de cada reloj que está en el taller.
Roberto Farías
Técnico en restauración
Roberto trabaja en los procesos más delicados: búsqueda de repuestos, limpieza de piezas antiguas y documentación de restauraciones largas. Tiene un ojo para el detalle que es difícil de apurar.
Estándares de trabajo en el taller
Evaluación previa
Toda pieza pasa por una revisión inicial antes de cualquier presupuesto. No estimamos sin ver el reloj.
Documentación del proceso
En trabajos de restauración registramos cada etapa por escrito. El cliente recibe un informe del trabajo realizado.
Herramientas apropiadas
Cada tipo de movimiento requiere instrumentos específicos. No usamos atajos ni herramientas genéricas en piezas que lo exigen.
Manejo seguro de piezas
Las piezas se almacenan de forma individual e identificada. Nunca se mezclan componentes entre trabajos distintos.
Comunicación durante el trabajo
Si algo cambia durante el proceso — un repuesto no disponible, una dificultad imprevista — lo comunicamos antes de seguir.
Respeto por la pieza original
No modificamos el carácter de un reloj. Las intervenciones buscan restaurar, no transformar la pieza en algo diferente a lo que era.
Relojería de oficio en el corazón de Tucumán
Windora atiende relojes mecánicos y automáticos de distintas épocas y procedencias en San Miguel de Tucumán. El trabajo de relojería requiere tiempo, concentración y una relación de confianza entre quien trae la pieza y quien la interviene. Esa relación es lo que sostenemos en cada trabajo.
Los relojes que requieren mantenimiento periódico suelen necesitar lubricación, ajuste de la marcha y revisión de juntas de agua. Las piezas más antiguas, especialmente aquellas de cuerda manual, pueden requerir una limpieza completa del movimiento, reemplazo de muelles o localización de repuestos que ya no se producen en serie.
Atendemos con cita previa o visita directa al taller. Para piezas de alto valor sentimental o histórico, recomendamos coordinar una primera consulta para evaluar el estado antes de definir el alcance del trabajo.
Empezamos con una revisión honesta
Coordiná una visita o mandanos un mensaje. Te contamos qué encontramos antes de decidir cualquier paso.
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